Como todos los siete de agosto se conmemoró el día de San Cayetano en la capilla del lote 12 de Enrique Urien. Peregrinos de toda la región se dieron cita en la iglesia a caballo, en carros, vehículos varios y por supuesto de a pie para pedir por pan y trabajo.

Desde las siete de la mañana el San Cayetano ya recibía a sus primeros pelegrinos que ataviados con pilchas gauchas y a caballo llegaban desde Villa Berthet, Samuhú, Enrique Urien, Villa Angela, San Bernardo entre otras localidades. Desde todos los rincones de la región los trabajadores se acercaban al lote doce para agradecer por el pan y el trabajo al santo protector y que cobije a aquellos a los que les falte esa gracia.

La comisión de la parroquia esperaba a los pelegrino con torta asada para la primera hora de la mañana y con buen asado para el medio día.

La misa se celebró a partir de las diez de la mañana, donde hubo bautismos y contó con la presencia de autoridades municipales de la zona.

La fiesta al patrono de los trabajadores se dio con mucho menos presentes que el año anterior, se cree que por ser día laboral. Después del medio día la concurrencia aumento levemente.

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