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13 de julio de 2018

JACOBO GARBER, INMIGRANTE E HISTORIADOR DE VILLA ÁNGELA

Aún a los 91 años, Jacobo Garber está atento a las historias cotidianas de Villa Ángela, a los acontecimientos de la política internacional, a las reflexiones bíblicas o a otros temas de sus múltiples intereses.

Nació el 20 de abril de 1923 en Berezno, región polaca de Volinia, hoy Ucrania. Es hijo de Moisés Garber y de Raquel Rosenfeld de Garber, y hermano de Abraham, Salomón, Rosa y Samuel. En abril de 1936 emigró con su madre y hermanos en el trasatlántico Arlanza, de la Royal Mail Line. De ese viaje, don Jacobo recuerda haber cumplido 13 años y celebrado el bar mitzvá, ceremonia religiosa de particular significado y simbolismo para los jóvenes judíos.

Unos años antes, en 1931, había emigrado su padre quien mediante ahorros logró reunir el dinero para traer a su familia. Después de la Gran Guerra, la falta de alimentos, la situación política complicada y el anuncio de la llegada de Hitler al poder, decidió a esta familia como a otras que pudieron hacerlo a tiempo, a emigrar. Quienes quedaron perecieron en campos de concentración.

 

Desde 1931, los Garber se instalaron en el Lote 42, a 20 kilómetros de Villa Ángela, población donde el padre trabajó como panadero con la ayuda de sus hijos. En 1948, Jacobo casó con Celia Pilcha, unión de la cual nacieron tres hijos: Salomón, Luis y Adela. En esta actividad se inició en la responsabilidad laboral  durante varios años. Para 1949 estuvo a cargo de un almacén de ramos generales de su propiedad y a partir de 1954 fue ganadero. Años más tarde trabajó en una fraccionadora de vinos de su suegro a partir del fallecimiento de éste. Diversos factores adversos motivaron su regreso en 1965 a la panadería hasta 1987, oportunidad en que abandonó la actividad laboral.

 

Don Jacobo cursó solo algunos años de la escuela primaria. Sin embargo, no descuidó su formación intelectual y es un conocido autodidacta. A partir de esos años dedica su tiempo a intensas lecturas, comienza a escribir, profundiza  conocimientos del Antiguo y Nuevo Testamento, historia de las religiones, obras de Jorge Luis Borges, de filósofos, historiadores o pedagogos como Jaime Barylko, Erich Fromm, Flavio Josefo, Stefan Zweig, Irving Wallace, Ernesto Renan o Paul Jhonson entre otros autores. Simultáneamente estudió sobre ajedrez entre otros temas de su interés. Y por esos años cuidaba de su esposa enferma, que falleció en 1992.

1936 - Jacobo con su madre y sus cuatro hermanos antes de viajar a la Argentina

1957 - En una chacra de Gato Colorado con Marcos Zainger

 

Cronista de NORTE

La escritura fue uno de sus pasatiempos más importantes, pero en 1980 comenzaron sus colaboraciones en NORTE. Hasta la fecha escribe acerca de una diversidad de temas, en la sección Cartas de Lectores. Más de 600 notas periodísticas avalan su quehacer y presencia permanente.

Don Jacobo comenzó a publicar colaboraciones en NORTE hace 34 años.

 

En estos escritos aborda asuntos relacionados a habitantes de Villa Ángela cuyas historias rescata por medio de la anécdota, la observación directa o el conocimiento que le ha proporcionado su larga y fructífera vida. Sus personajes son tanto populares como antiguos comerciantes, ganaderos o profesionales del medio.

 

No son ajenas las tradiciones, las costumbres del campo, la vida cotidiana, las creencias populares y hasta la picardía. Algunos títulos de estas crónicas revelan a una persona  observadora atenta a los cambios del medio; en otros, su mirada se extiende fuera del país, a acontecimientos de la política internacional o conflictos religiosos.

 

En los escritos alude con frecuencia a los textos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento con reflexiones de interés ecuménico, moralista o ético.

 

Algunos títulos de estas crónicas orientan al lector en los temas que lo ocupan. El Año Nuevo Judío, 5774, Rosh Hashana con referencias a este calendario lunar diferente del gregoriano, que es solar. La fiesta de Iom Kipur o Día del Perdón con alusión a costumbres, apreciaciones teológicas acerca de la vida y de la muerte. El perdón y el arrepentimiento son temas de sus reflexiones; la guerra y la paz o la falta de derechos en muchas sociedades. Evoca tanto autores judíos como cristianos cuyos pensamientos filosóficos coinciden, a los encuentros interreligiosos, al Concilio Vaticano II o a declaraciones de los últimos papas de la iglesia católica.

 

Otros, de carácter costumbrista como La amansadora, describen los conflictos suscitados en los bancos para gestionar préstamos. Con fina ironía describe los protagonistas que ostentan el poder económico y los solicitantes que invocan  necesidades y apremios para la compra de animales o la comercialización de sus productos. Personajes descriptos con acierto, demostrativos de aflicciones económicas, aspiraciones y frustraciones de la vida diaria. La nota se convierte en  la voz de los que no pueden hacerlo, en cambio, piensan y sienten la impotencia y el peso de las estructuras burocráticas e incomprensibles.

El anecdotario del pueblo no está ausente con El Diccionario de don Cipriano, relato pintoresco acerca de un personaje original que burla la ignorancia de quienes desconocían el significado de algunas palabras. Introduce en el escrito costumbres del pueblo, aspectos de la vida del agricultor, del comerciante, compra y arreo de hacienda, malos caminos y relatos, ocurrencias de la gente o supersticiones. Las historias de la vecina población de Charata no están ausentes en Trabajo y humor donde narra la actividad comercial de otros años y la intensa productividad, menciona antiguos comercios y a sus propietarios, describe la incipiente industrialización y otros asuntos no exentos de la picardía.

 

Otros textos aluden al aniversario de la Noche de los cristales rotos de Alemania en 1938 que anunciaron la persecución nazi a los judíos. Las crónicas continúan entre otras, referidas al conflicto de raíces bíblicas-de acuerdo a sus palabras- entre palestinos y hebreos, mientras manifiesta deseos de lograr la paz y dejar de lado los antagonismos. La labor periodística de Garber se extiende a diferentes medios como Mundo Israelita y Comunidades, diarios judíos editados en Buenos Aires y Aurora, de Israel.

 

En simultáneo a su trabajo como colaborador de NORTE, publicó relatos de Villa Ángela en tres tomos (2006), (2007) y (2008).

 

En 2010, escribió el ensayo filosófico-religioso Jesús, los Evangelios y los judíos. Las historias sobre Villa Ángela fueron destacadas por la profesora Silvia Castelán en una reseña publicada en la Revista de la Junta de Estudios Históricos del Chaco 2008/2009. Señaló en otros aspectos de la obra: “En tres libros con muy buena edición e  ilustrados con fotografías, se recopila una serie de artículos, muchos de los cuales ya han sido publicados en los diarios locales y nacionales, tal como se consigna en los mismos. A través de ellos, Garber recrea la historia de Villa Ángela, de sus lugares tradicionales y nos lleva a conocer o a recordar a personas entrañables, como por ejemplo, la inolvidable Rita Waisman y su familia, los doctores Lucía y Jaime Braverman, Don Bernardo Nadelman, entre muchos otros. Son además,  una referencia obligada para conocer diferentes aspectos de la vida diaria en la ciudad de sus afectos y en los pueblos vecinos”.

 

“De igual manera, los relatos nos permiten identificar las características más sobresalientes de la inmigración judía en el Chaco (tema sobre el que hay muy poco escrito), a través de las historias particulares de muchos de los colonos, incluso la del propio autor, quien sostiene que resulta sorprendente encontrar chaqueños que ni siquiera escucharon decir que existió una importante colonia judía en la hoy ciudad de Charata y a lo largo de las vías del ferrocarril, desde General Pinedo hasta Las Breñas y también internándose en distintos campos, como colonia Necochea, Pampa Cabrera, El Pucá, Campo Wasinger, campo Smith y otros”, continúa Castelán.

 

Más adelante agregó: “Libros como los de Jacobo Garber, nos transportan al pasado, a los hechos, pero sobre todo, a quienes los produjeron, que permanecen casi siempre olvidados. Alejados de todo academicismo, pero con una gran preocupación y respeto por las fuentes orales y escritas, son absolutamente necesarios, para mantener vivos aquellos recuerdos que generalmente subyacen en la memoria de los ciudadanos pero que si no se los escribe, se pierden junto con ellos. Por todo esto, valoramos la decisión de publicar las tres partes de Algunos relatos de Villa Ángela, dándonos de esta manera la posibilidad de conocer a los que en ese rincón de la provincia tuvieron la difícil tarea de poblarla y hacerla crecer”.

Acto en la biblioteca escolar Nº 1.021 que hoy lleva su nombre

Vida comunitaria y distinciones

Garber es un activo miembro del lugar donde vive. Ha fundado con otros compatriotas la Asociación Israelita local, el Club del Ajedrez, la Caja de Crédito de Santa Sylvina, la cooperadora pro edificio Colegio Nacional, la agrupación de Abuelos Cuentacuentos y es integrante de la comisión promotora del museo de la ciudad. Su labor comunitaria fue distinguida con la imposición de su nombre a la Biblioteca Escolar Nº 1.021 y a la Escuela Municipal de Ajedrez.

 

En octubre de 2006, la Municipalidad de Villa Ángela le otorgó un reconocimiento “por su arraigo a nuestra tierra y su participación comunitaria”. Toda esta actividad  no impide al señor Garber alternar con los pobladores del medio. Con sus paisanos y otros inmigrantes habla en diversas lenguas: castellano, polaco, ucraniano, alemán, idish y hebreo y algunos dialectos. Participa activamente en debates, charlas, seminarios históricos y encuentros ecuménicos. A esta vida multifacética, interpreta la guitarra, talla en madera y cultiva personalmente su huerta.

Distinción de la Junta de Estudios Históricos

El aporte de Jacobo Garber a la historiografía regional y su trabajo de divulgación sobre varios aspectos históricos de la provincia lo hicieron merecedor de un reconocimiento de la Junta de Estudios Históricos del Chaco.

 

El acto se realizará el próximo jueves 23 en la Biblioteca Popular “Bernardino Rivadavia”, como parte de las jornadas provinciales por los 130 años de la creación del Territorio Nacional del Chaco.

 

La distinción fue aprobada el 19 de septiembre por la totalidad de los miembros de número. Y la decisión lleva la firma de la presidenta María Laura Salinas y del vicepresidente Fabio Javier Echarri.

 

Por Ángeles de Dios de Martina

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