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27 de mayo de 2019

CHACO: ÚLTIMO EN CALIDAD EDUCATIVA EN ARGENTINA O PRIMERO EN (DES) EDUCACIÓN

RESISTENCIA - El 94% de las escuelas primarias del país participó de la evaluación APRENDER 2018, que se desarrolló en el mes de octubre del año pasado.

Una primera medición refleja que en Chaco solo el 72% del total de estudiantes respondió el 50% o más de algunas de las evaluaciones, y que uno de cada tres estudiantes no alcanzó a responder la mitad de las consignas. La generación que tiene su punto de partida en los niños que actualmente cursan el primario está sometida a un futuro incierto o directamente con escasas posibilidades de terminar estudios secundarios, terciarios o conseguir trabajo de calidad cuando integren la población económicamente activa.

Un total de 574.000 estudiantes de 6° año, que asisten a 19.600 escuelas primarias del país, fueron valorados en Lengua y Matemática, con cuestionarios complementarios para identificar factores escolares y extraescolares que inciden en los aprendizajes.

 

En el Chaco participaron alumnos de 854 escuelas primarias de gestión estatal, que significó el 90% de los establecimientos educativos, y el 100% de escuelas de gestión privada, que son 45. No participaron las escuelas de gestión social.

 

El objetivo de la evaluación nacional fue presentado con el propósito de obtener y generar información, oportuna y de calidad, para conocer los logros alcanzados y los desafíos pendientes en el sistema educativo, y aportar datos que contribuyan al diseño de las políticas educacionales que puedan promover procesos de mejor y continua educación, como también para disminuir las brechas de inequidad que existen.

 

Lengua y Matemática: de lo peor, los peores aplazados

 

A nivel nacional, en Lengua resultaron insatisfactorios el 25% de los estudiantes evaluados. En Chaco, en el mismo segmento de desempeño básico y por debajo del nivel básico, el resultado trepó al 40%.

 

En Matemática el resultado alcanzado en el Chaco, con relación a la media nacional, fue aún peor. El 55% de los estudiantes chaqueños tuvieron un desempeño entre básico y por debajo del nivel básico, contra el 40% de insatisfacción relevado en la media nacional.

 

Si se promedian los desempeños en Lengua y Matemática, el resultado es abiertamente grave y preocupante porque de cada dos estudiantes chaqueños uno tuvo desempeño satisfactorio y el otro alcanzó solamente un nivel básico o por debajo del nivel básico.

 

De los resultados surge que la mitad de los estudiantes de 6º año de escuelas primarias en Chaco obtuvieron un aplazo en las pruebas APRENDER 2018, lo que refleja una realidad sumamente negativa, degradante y condicionante para el presente y el futuro de los estudiantes chaqueños, que están signados por el fenómeno de la (des) educación, que los coloca en el último lugar de calidad educativa del nivel primario del total de provincias argentinas y sobre los recae las menores esperanzas y oportunidades a futuro.

 

En primer lugar, en calidad educativa, figura la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en función de las mejores condiciones sociales, económicas y calidad de vida de su población, conformada por familias que registran los más altos ingresos mensuales y mejores servicios de infraestructura, de comunicación y de acceso a la educación. CABA está en primer lugar producto de la inequidad territorial que divide a la Argentina en tres pedazos en materia de desigualdades económica, social, educativa, sanitaria y ambiental.

 

Seguimos en caída libre

 

Hasta hace poco más de una década Chaco estaba posicionado a mitad del ranking de las provincias argentinas en materia de calidad educativa. Desde allí comenzó la caída libre hasta ocupar la última posición, en la que se mantiene en estos años.

 

Entre los años 2016 y 2018 la evolución de las pruebas APRENDER en el Chaco muestran resultados desalentadores y pocos puntos para ser optimistas.

 

En Lengua se registró un leve repunte del 3% en el desempeño satisfactorio y avanzado al pasar del 57% alcanzado en 2016 al 60% de los estudiantes examinados en 2018.

 

Pero, en Matemática se produjo un retroceso significativo en el desempeño satisfactorio y avanzado, que pasó del 55% en 2016 a un magro 45% en 2018, con una caída del 10% en el nivel de aprobación en la materia.

 

Podemos concluir, entonces, que entre 2016 y 2018 se verificó una caída neta del 7% en el desempeño promedio de Lengua y Matemática. Este dato es demoledor y refleja el fracaso acumulado de las gestiones de los sucesivos gobiernos chaqueños que no informaron u ocultaron esta devastadora realidad educativa.

 

El fracaso de los gobiernos se apoyó en la brecha que existe entre mala calidad educativa y la escasa noción social sobre este grave flagelo. Todo indica que la peor calidad educativa a que están sometidos los alumnos primarios en Chaco no es percibida, en toda su magnitud, por los padres y por el mundo de los adultos, que solamente reclaman clases. Sin embargo, ciertos sectores sociales no están satisfechos por lo que aprenden los niños en la educación formal primaria. No cabe ninguna duda que todavía no se construyó una conciencia social objetiva sobre este tema, y eso desembocó en la ausencia de una masa crítica que posibilite o exija cambios urgentes ante los gobiernos de turno para mejorar la educación.

 

Mala calidad educativa o (des) educación por críticos niveles socio-económicos

 

El nivel socio económico (NSE) es uno de los factores que explica el desempeño de los estudiantes en el sistema educativo formal.

 

Existe una relación, directamente proporcional, entre el mal desempeño y los resultados negativos de la educación con la pertenencia de los alumnos a las clases sociales existentes. En Lengua el 85% de los estudiantes del NSE Alto alcanzaron un desempeño satisfactorio/avanzado, mientras que solo el 50% de estudiantes del NSE Bajo logró desempeño satisfactorio o avanzado.

 

Los resultados en Matemática mostraron un comportamiento similar por las condicionalidades a que están sometidos los sectores que viven en situación de clase media baja, de pobreza e indigencia. El 65% de los estudiantes del sector Alto del NSE tuvieron un desempeño entre satisfactorio y avanzado, mientras que esta misma calificación solamente fue lograda por el 42% de los estudiantes del sector Bajo.

 

Promediando ambas materias surge que mientras tres de cada cuatro estudiantes de clase Alta tuvieron un desempeño satisfactorio/avanzado en Lengua y Matemática, menos de la mitad logró un desempeño similar en el NSE Bajo.

 

La pobreza en Chaco

 

Las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) sobre pobreza e indigencia correspondientes al segundo semestre de 2018, elaboradas en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), colocan al Chaco en el segundo lugar al tope de provincias con mayor incidencia de pobres e indigentes.

 

La proporción de personas pobres por ingresos trepó a un vergonzoso 41,38%. Ese dañino fenómeno social se produjo porque el Estado chaqueño, que es el gran empleador, aunque también el sector privado, dispusieron el deterioro del poder adquisitivo de los salarios. El de los trabajadores públicos fue el más intenso y se desarrolló a través del mecanismo de ajuste por inflación. En los años 2017 y 2018 las insuficientes recomposiciones salariales generaron la pérdida del 50 % del valor real de los sueldos tomándose en cuenta los que estaban vigentes en 2016, confrontada con la inflación acumulada en ese período (2017/2018).

Por otra parte, muchos docentes viven por debajo de la línea de pobreza, considerándose el sueldo inicial del maestro de grado de jornada simple, lo que se muestra como otro factor determinante en la (des) educación.

 

La negociación del Frente Sindical con el Gobierno chaqueño no resolvió totalmente el principal problema de la pérdida del salario real de los docentes en el período 2017/2018. Las recomposiciones salariales fueron de 7,5% en 2017 y 10% en 2018, más una bonificación por título.

 

El acumulado del maestro de jornada simple totalizó el 20% en ese mismo período. El acumulativo de 2017/2018 para el cargo base fue del 29%, mientras que la inflación acumulada en esos dos años fue del 85%, lo que ha significado una pérdida salarial real del 56% en esos años, que con el último acuerdo solamente recuperó el 11% del total perdido frente a la inflación en el período 2017/2018, o sea que no recuperaron el 45% del valor adquisitivo del salario docente.

 

La cláusula gatillo pactada para este año, si fuera bien aplicada, permitiría neutralizar los efectos de la inflación durante este año.

 

La impactante incidencia negativa del crítico contexto social chaqueño

 

Si se focaliza el desempeño de los estudiantes en las escuelas, de acuerdo a la vulnerabilidad del territorio donde se ubican los establecimientos educativos, el resultado en Chaco fue similar al registrado por NSE. Solo uno de cada dos estudiantes chaqueños que asistieron a escuelas ubicadas en territorios de alta vulnerabilidad pudo obtener un desempeño satisfactorio/avanzado en Lengua, mientras que tres de cada cuatro estudiantes lograron un buen desempeño en escuelas ubicadas en territorios de baja vulnerabilidad.

 

En Matemática la performance fue más pareja. No se notan tanto los efectos de las inequidades y desigualdades en función del indicador de vulnerabilidad, influido por la menor dispersión de los bajos resultados alcanzados en esta materia por el universo de estudiantes en escuelas ubicadas en territorios más o menos vulnerables.

 

Lamentablemente, APRENDER 2018 no ha contemplado dos factores importantísimos que influyen en la (des) educación, que son las cuestiones sanitarias y ambientales, a pesar de que tienen una fuerte incidencia en el proceso de enseñanza/aprendizaje, tanto o más negativos que el malogrado o el fracasado sistema educativo, que impide la obtención de logros sustanciales que permita afrontar y salir de la crisis.

 

Esta cuestión y otras avalan las críticas de algunos sectores contra este sistema de evaluación de calidad educativa, aunque no debe perderse de vista que se aplica en todas las provincias argentinas bajo el mismo método. En cualquier caso, esa discusión es secundaria tomándose en cuenta que los estudiantes primarios de la provincia del Chaco son los niños que tienen menos oportunidades de formarse y capacitarse para afrontar los desafíos del presente y del futuro. La matriz indica que los sectores Bajos del NSE seguirán siendo pobres o más pobres. Casi se diría que están destinados al fracaso en un sistema en el que los que no se autofinancian quedan sometidos al clientelismo político y a todas las condicionalidades que se repiten en Chaco en función de las políticas económicas y sociales que desarrollaron los  gobiernos local y nacional. El resultado está a la vista.

FUENTE http://www.centromandela.com

 

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