El efectivo, que presta servicio en la Comisaría Segunda, fue atacado mientras intentaba reducir a dos hermanos. Según el reporte policial, uno de ellos habría intentado agredirlo con una botella de vidrio y el otro lo habría atacado con un cuchillo. Ambos fueron posteriormente aprehendidos.
Un violento episodio se registró durante la madrugada del 1 de octubre, cuando un sargento primero de la Policía, acompañado por otro efectivo, intervino ante un alerta por un supuesto intento de ingreso a una vivienda.
De acuerdo con lo informado, el procedimiento se inició alrededor de la 1:20, luego de que los agentes fueran advertidos sobre la presencia de un hombre que intentaba ingresar a un domicilio en inmediaciones de las calles Gorritis y Torcazas.
Los efectivos se trasladaron hasta el sector a bordo del móvil policial PT-257. Al llegar a la zona de Espinoza y Lugones, tomaron contacto con un hombre que manifestó ser propietario de la vivienda y señaló que un sujeto al que reconoció como M. T., alias “Mandi”, habría ingresado a un inmueble ubicado entre esas calles.
Ante esta situación, los policías ingresaron al terreno indicado y observaron al sospechoso, quien, al advertir la presencia policial, salió hacia la calle y comenzó a correr, logrando inicialmente perderse de vista.
Persecución y violento enfrentamiento
Posteriormente, cuando los efectivos se disponían a regresar al móvil, volvieron a encontrarse con “Mandi”, quien, según el reporte, se encontraba escondido detrás de un camión. El sospechoso nuevamente emprendió la fuga en dirección al domicilio señalado.
Se inició entonces una persecución a pie, mientras uno de los policías continuaba el seguimiento desde el móvil.
En inmediaciones de Espinoza y Lugones, los agentes volvieron a localizar a “Mandi”. En ese momento también apareció su hermano, identificado como G. T., alias “Ruso”.
El sargento primero logró reducir a “Ruso” y se disponía a colocarle las esposas cuando, de acuerdo con la exposición policial, “Mandi” se habría aproximado portando una botella de vidrio con presuntas intenciones de golpear al uniformado.
La intervención del segundo efectivo evitó que se concretara la agresión con el elemento contundente. Sin embargo, en medio del forcejeo, “Ruso” habría logrado liberar una de sus manos y extraer un arma blanca, tipo cuchillo.
Ante esta situación, el policía retrocedió para resguardarse, mientras el sospechoso habría comenzado a lanzar puntazos en su dirección, algunos de ellos dirigidos hacia la zona del tórax.
Durante el intento de esquivar las agresiones, el efectivo sufrió un corte en la mano derecha. Pese a la herida, logró empujar al agresor y tomar distancia, aunque posteriormente perdió el equilibrio y cayó al suelo.
Al incorporarse, el policía volvió a intervenir y logró sujetar a “Ruso”. Fue entonces cuando advirtió que también presentaba una importante herida cortante en el muslo derecho, de la que emanaba abundante sangre.
Debido a la gravedad de las lesiones, el sargento solicitó a su compañero que lo trasladara de inmediato a un centro asistencial.

Terminó con 22 puntos de sutura
El efectivo fue atendido por profesionales médicos y, según la información suministrada, debió recibir 18 puntos de sutura en el interior de la mano derecha, mientras que la herida en el muslo derecho requirió otros 4 puntos.
Tras el ataque, se desplegó un nuevo operativo policial que involucró a la totalidad de las unidades de la Dirección de Zona Interior Villa Ángela, con el objetivo de localizar a los dos sospechosos.
Finalmente, el procedimiento culminó con la aprehensión de M. T., alias “Mandi”, y G. T., alias “Ruso”, quienes quedaron a disposición de la Justicia.
La investigación continúa para determinar las circunstancias precisas del episodio y las responsabilidades que pudieran corresponder.


