Emblemático, carismático y siempre acompañado por su inseparable guitarra, Chuno Piriz fue uno de esos personajes entrañables que dejan una huella imborrable en la memoria de un barrio. Su partida enluta al barrio Sur y a toda la ciudad.
El barrio Sur está de luto. Este lunes se conoció la triste noticia del fallecimiento de “Chuno” Piriz, un querido y emblemático vecino que, con su guitarra a cuestas, su particular estilo y su pasión por la música, supo ganarse el cariño de toda una barriada y de numerosos vecinos de la ciudad.
Chuno era de esos personajes únicos, de los que ya no abundan. Siempre dispuesto a compartir una canción, no tenía inconvenientes en hacer una pausa en su recorrido en bicicleta para regalar su música allí donde hubiera alguien dispuesto a escucharlo. Su guitarra era una compañera inseparable y la música, una parte fundamental de su vida.
Con su estilo arrabalero, de saco y alguna bufanda al cuello, conservaba esa estampa de otros tiempos que lo hacía inconfundible. Quienes lo cruzaban por las calles del barrio difícilmente olvidaban su presencia, su calidez y esa facilidad para convertir cualquier encuentro casual en un momento especial.
Sobre la calle Montevideo, donde tenía su casa, era habitual encontrarlo dispuesto a conversar. Bastaba detenerse unos minutos para que comenzara a desgranar alguna de las tantas historias que guardaba en su memoria. Anécdotas de vida, recuerdos y relatos que compartía con la naturalidad de quien había hecho de la palabra y la música una forma de acercarse a los demás.
Chuno no era solamente un vecino: era parte de la identidad del barrio Sur. Su guitarra, sus canciones y su manera de vivir quedarán en el recuerdo de quienes tuvieron la suerte de conocerlo y compartir algún momento con él.
Hoy su ausencia deja tristeza, pero también un legado de recuerdos, melodías e historias que seguirán presentes en la memoria popular.
Hasta siempre, querido Chuno Piriz. Que tu guitarra siga sonando en el recuerdo de todo tu barrio.


