La diputada provincial Laura Bisonni, integrante del bloque PRO en la Legislatura del Chaco, presentó el Proyecto de Ley N° 611/26, una iniciativa orientada a modernizar el marco normativo que regula el ejercicio de la odontología en la provincia. La propuesta plantea una actualización integral de la Ley 9-G, con el objetivo de adecuarla a los avances científicos, tecnológicos y regulatorios vigentes.
El proyecto busca alinear la legislación chaqueña con estándares nacionales e internacionales, en el marco de una estrategia más amplia de fortalecimiento del sistema de salud, tanto en el ámbito público como privado. Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la incorporación de la regulación de la sedación consciente mediante la utilización de óxido nitroso-oxígeno, una práctica extendida en la odontología moderna.
Esta actualización normativa se vincula con la Resolución Ministerial Nº 2025-3099-6-101 del Ministerio de Salud del Chaco, lo que posicionaría a la provincia entre las primeras en establecer un marco regulatorio específico para esta técnica. Además, se enmarca en los lineamientos de la Resolución Nº 1254/2018 del Ministerio de Educación de la Nación y en la Ley de Educación Superior, asegurando la formación adecuada de los profesionales que la implementen.
El óxido nitroso, conocido popularmente como “gas de la risa”, es un agente inhalatorio que se administra en combinación con oxígeno medicinal para inducir un estado de sedación consciente. Entre sus principales beneficios se destacan su rápida acción y recuperación, así como su capacidad para disminuir la ansiedad y elevar el umbral del dolor sin afectar los reflejos del paciente, lo que lo convierte en una herramienta segura y eficaz en el ámbito odontológico.
Desde el punto de vista sanitario, la propuesta apunta a mejorar la calidad de la atención, abordando problemáticas como la odontofobia, una de las principales causas de abandono de tratamientos. También promueve la inclusión de pacientes con necesidades especiales, como niños, personas con discapacidad y pacientes neurodivergentes, facilitando el acceso a prácticas más seguras y menos invasivas. Asimismo, se espera que la implementación de esta técnica contribuya a optimizar los tiempos y la eficiencia en la atención profesional.
El proyecto toma como referencia experiencias internacionales consolidadas, como las regulaciones vigentes en Estados Unidos y Brasil, donde el uso del óxido nitroso está estrictamente controlado bajo criterios de capacitación, seguridad y supervisión clínica.
En este contexto, la provincia del Chaco ya ha comenzado a impulsar capacitaciones técnicas específicas, lo que refleja la disponibilidad de recursos humanos formados y una decisión institucional de avanzar hacia estándares de mayor calidad en la atención odontológica.
La iniciativa establece un marco regulatorio preciso, indicando que la práctica solo podrá ser realizada por odontólogos con formación certificada, utilizando equipamiento adecuado que cumpla con sistemas de seguridad, y bajo la supervisión del Ministerio de Salud Pública como autoridad de aplicación.
Según se desprende de los fundamentos del proyecto, la propuesta no solo implica una actualización normativa, sino también una definición estratégica en materia de salud pública. El objetivo es garantizar el acceso a la atención odontológica sin barreras vinculadas al miedo o al dolor, al tiempo que se brinda seguridad jurídica a los profesionales del sector.
De avanzar en su tratamiento legislativo, el proyecto marcaría un paso significativo hacia un modelo de atención más moderno, inclusivo y centrado en el paciente en la provincia del Chaco.


