San Isidro tiene una combinación espectacular de cercanía a CABA y ambiente tranquilo y residencial que atrae compradores durante todo el año. Pero comprar una casa o departamento en esta zona no es simplemente elegir el que tenga mejores fotos. Hay aspectos técnicos, legales y de ubicación que marcan una gran diferencia entre realizar una buena inversión y comprar un problema a futuro.
Lamentablemente muchos compradores primerizos se dejan llevar por el entusiasmo de encontrar algo que les gusta visualmente y concretan una compra antes de revisar a fondo cada detalle. Y es ahí cuando surgen problemas de documentación, gastos no contemplados, o se dan cuenta que la casa está en una zona menos conectada de lo esperado.
Si estás pensando realizar una inversión comprando una propiedad en San Isidro, lo ideal es que puedas tener en cuenta los siguientes detalles para optimizar tus recursos:
Ubicación dentro de San Isidro: no todo es igual
San Isidro es grande y tiene zonas muy distintas entre sí. El centro histórico cerca de la catedral es una cosa. La zona del bajo, otra completamente diferente. Acassuso tiene su propia identidad. Cada sector presenta características particulares de conectividad, servicios y dinámica barrial.
Conviene revisar la cercanía real a estaciones de tren -Mitre o Tren de la Costa-, accesos principales como Libertador o colectoras de Panamericana, supermercados, bancos, centros de salud. Un departamento puede estar «en San Isidro» técnicamente pero quedar a 2 km de cualquier servicio importante. Plataformas como las que muestran departamentos en venta en San Isidro suelen incluir mapas con ubicación exacta del inmueble. Ese detalle ahorra decepciones posteriores y su consecuente pérdida de tiempo.
Estado del edificio y expensas
Las fotos del departamento importan. Pero: ¿y el edificio en sí mismo? El día que vayas a ver una propiedad que te interese es fundamental que puedas revisar el estado de las áreas comunes del edificio. Eso dice bastante sobre la forma en la que opera la administración del mismo: paliers descuidados, ascensores viejos sin un service reciente, problemas de humedad en pasillos o cocheras son sin lugar a dudas banderas rojas a tener en cuenta.
Asimismo, las expensas merecen análisis detallado. No solo se trata del monto al día de la fecha sino que hay que consultar qué contemplan exactamente. Hay edificios que pueden tener gastos extras por obras en los meses próximos que aún no figuran en las expensas actuales.
Documentación legal al día
Esto parece obvio pero este es un motivo que causa problemas con muchísima frecuencia. El departamento tiene que tener escritura, planos aprobados por la municipalidad, y libre deuda tanto de ABL como de expensas.
Es por eso que conviene contratar la asesoría de un escribano propio -no usar solo el del vendedor- para revisar documentación completa antes de firmar el boleto de compraventa. Ese gasto inicial puede evitarnos enormes dolores de cabeza a posteriori. Ya que hay casos donde aparecen herederos no declarados, hipotecas sin cancelar o modificaciones no registradas que complican todo el trámite.





