Villa Ángela. Sergio Klatt, productor ganadero y agricultor de 43 años, enfrenta una situación que genera fuerte preocupación en el sector productivo local. Klatt, dueño de un feedlot en Villa Ángela, es un trabajador reconocido por su compromiso con la comunidad, la generación de empleo genuino y el sostenimiento de numerosas familias que dependen de su actividad.
Desde su establecimiento abastece a 12 carnicerías de Villa Ángela y 24 de Coronel Du Graty, además de vender animales gordos a comercios locales. Su trabajo es un engranaje clave del circuito económico regional, especialmente para pequeños comerciantes.
Sin embargo, según denunció el propio productor, la Cooperativa de Productores FRI-VA le impidió faenar sus animales sin brindar explicaciones claras, sin fundamentos reales y sin habilitar instancias de diálogo. La decisión habría sido tomada bajo la órbita directa de Gustavo Porro, presidente de FRI-VA y de la Sociedad Rural, quien —según Klatt— no respondió a los reiterados pedidos de diálogo ni ofreció soluciones.
La situación alcanzó un punto crítico cuando 25 animales quedaron retenidos desde el sábado 20/12 a las 18:41 horas hasta el lunes 23/12. Si bien finalmente fueron faenados, la carne continúa retenida, profundizando el perjuicio.
Las consecuencias trascienden ampliamente al productor afectado. La falta de faena dejó a decenas de carnicerías sin stock de carne en plena época de fiestas, uno de los momentos de mayor demanda y facturación del año. Comercios que ya tenían pedidos comprometidos hoy enfrentan pérdidas económicas, clientes insatisfechos y un daño directo a su sustento.
Desde el entorno de Klatt advierten que no se trata de un hecho aislado, sino de un presunto abuso de poder que castiga al trabajo honesto, golpea a los pequeños productores y perjudica de manera directa a la economía local. La decisión impacta de lleno en trabajadores, comerciantes y familias, generando un daño social difícil de revertir.
La comunidad espera respuestas urgentes y explicaciones claras ante una medida que, lejos de ser administrativa, se traduce en pérdidas económicas concretas y un grave perjuicio para toda la región.





