VILLA ÁNGELA – La profesora y bibliotecaria Alba Gauna volvió a demostrar que la pasión no tiene edad. Con 53 años, decidió ser parte una vez más de los Súper Carnavales, sumándose como bailarina de la comparsa Bahía, un desafío que asume con la energía y el entusiasmo que la caracterizan.
Siempre activa y con un profundo amor por la danza, Alba no solo se desempeña como docente, sino que además dirige su propia academia de folclore, “Alborada de Pañuelos”. Sin embargo, este año eligió vivir el carnaval desde otro lugar: por segunda vez, dejó el rol de profesora para ponerse el traje de bailarina y salir a la calle a disfrutar del ritmo, el color y la alegría del carnaval.
Este desafío tiene un condimento muy especial: lo comparte con su gran amor, su hijo Marcos, a quien —según cuenta— le transmitió la pasión por el baile desde la panza. Marcos comenzó a bailar en Bahía cuando tenía apenas 4 años, en los inicios de Bahianito, y hoy, con 24, es Maestre de Sala de la comparsa.
En diálogo con Gente de Pueblo, Alba expresó con emoción:
“Marcos bailó cuando inició Bahianito, tenía 4 años. Ahora tiene 24 y baila por segunda vez en el carnaval. Tengo 53 años y estoy orgullosa de portar la bandera de la comparsa Bahía y de que mi hijo sea el Maestre de Sala. Agradezco a Silvia Porro por el espacio y el lugar que me brinda. Obviamente soy feliz de poder bailar en la calle y ser parte de esta hermosa comparsa. Seamos felices, que lo demás no importa nada. Mi felicidad es, siempre, bailar”.
La historia de Alba Gauna es un ejemplo de amor, constancia y pasión por el arte, demostrando que los sueños no tienen límite de edad y que el baile, cuando nace del corazón, se transforma en una forma de vida.





