Jueves 23 de Septiembre de 2021

ACTUALIDAD

3 de mayo de 2021

EMPRENDER, PERO EN LA ECONOMIA FORMAL

Emprendedores. Están en todos lados, son la noticia, más aún en estos tiempos, es la oportunidad que muchos ven, y la única opción para otros; pero debemos saber que no todos los emprendedores están movilizados por los mismos motivos.

Nuestro país se ha caracterizado por su potencial emprendedor, la facilidad de adaptación a nuevos escenarios, debido a los cambios continuos en la economía y a las diversas crisis que hemos atravesado, hacen que tengamos ciertas características que otros no tienen a la hora de los negocios. Este contexto difícil y cambiante, también resulta en oportunidades, donde las ideas y los proyectos encuentran posibilidades y el emprendedor inicia su camino. Hay distintas motivaciones que llevan a emprender, como ser la necesidad de materializar una idea y probar que ésta ha sido buena; traer al mundo un producto, servicio o proceso nuevo, o explotando un nuevo nicho de mercado; o dando respuesta a los cambios tecnológicos y/o de consumo; estos breves motivos representan a las nuevas ideas, al emprendedor que se forma con conocimientos y crea su empresa; pero hay otros, de motivaciones muy distintas, de economía de subsistencia, muchas veces materializados emprendimientos familiares, que nacen de la necesidad de salir adelante ante una realidad compleja, donde no hay tiempo de estudios de mercado o proyecciones financieras, tampoco capital para iniciar; y por supuesto ante un universo tan distinto de emprendedores, las líneas de crédito, las políticas públicas, el encuadramiento fiscal, los incentivos públicos y privados, etc., deben ser necesariamente también distintos.

Es bien sabido que un gran porcentaje de las MiPymes, (emprendedores micro) no logran subsistir en el tiempo, los motivos son diversos, pero en todos hay denominadores comunes, como ser la falta de acceso al crédito, el desconocimiento en el manejo de costos y acciones de ventas, la falta de formación en gestión y administración, la falta de apoyo gubernamental o el difícil acceso al mismo, los costos de estar en una economía formal con altas cargas tributarias, requerimientos formales y laborales, entre muchos otros, hacen que la incipiente empresa viva en la informalidad total, o vea truncado su horizonte, quede inmersa en deudas, no se logre administrar de manera correcta o entre en un camino de incumplimientos que terminan desgastando, desmotivando, y decretando el cierre del emprendimiento.

El apoyo al sector emprendedor, bien focalizado, entendiendo sus diversas necesidades, es sumamente necesario, las micro empresas son las formadoras de nuestros futuros empresarios, generadoras de empleo genuino, que reinvierten sus ganancias y consumen productos y servicios en su propia ciudad, agregando valor netamente local en la mayoría de los casos, una cadena de pequeñas empresas, bien gestionadas, con apoyo externo, es la base de crecimiento para el empleo y la economía local y regional, cuna grandes empresas y del desarrollo productivo.

Emprender hoy en la economía formal es todo un desafío, pero es sumamente necesario que así sea, las empresas deben ser viables dentro del marco legal correspondiente, y está en todos, desde el lugar que nos toque, hacer nuestro aporte, sea como asesores, como gobierno, como consumidores, como emprendedores, para que esta nueva crisis se transforme verdaderamente en nuevas oportunidades y en emprendimientos sostenibles en el tiempo.

 

Por la Licenciada Natalia Mustillo

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