30 de mayo de 2017

«POR LA TRANSPARENCIA Y EL CONTROL ES IMPORTANTE QUE HAYA UN EQUILIBRIO EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS»

La médica villangelense Mariana Salom explicó por qué la gente debe votar por Cambiemos en estas legislativas 2017. Aspira a renovar su banca en Diputados, aunque es consciente de que la posibilidad capaz no se dé debido a que está en el séptimo lugar en la lista 653 A de Cambiemos y primero debe sortear las PASO para competir en las generales. Plantea que la salud pública «decayó» en los últimos gobiernos, pero cree que se puede cambiarla y mejorarla.

«Hay muchísimo por hacer, si realmente hay una decisión política, si se organiza como corresponde a los hospitales, si se deja de lado a lo partidario, porque muchas veces en muchos hospitales han puesto a punteros políticos», manifestó.

 «Por la transparencia y el control es importante que haya un equilibrio en la Cámara de Diputados»

DIPUTADA. Mariana Salom es presidenta de la Comisión de Salud, pero también integra otras seis comisiones. De lunes a miércoles está en Resistencia y de jueves a domingo en Villa Ángela, donde se desempeña como oftalmóloga. Ama trabajar en Salud Pública porque le gusta el contacto con la gente, con los que menos tienen para poder ayudar a solucionar sus necesidades. Se siente parte de Cambiemos porque «es un proyecto que tiene equipo», dice.

 

La diputada provincial por Cambiemos, Mariana Salom, competirá en las PASO del domingo 4 de junio en busca de un segundo mandato. La médica villangelense está séptima en la lista 653 A, sin embargo su campaña y militancia no se reduce porque dice que de todos modos el propósito «es trabajar para sumar».

En una entrevista con LA VOZ DEL CHACO desmitificó el saber común que tiene la gente respecto a que el legislador sólo trabaja los miércoles cuando va al recinto al contar su trabajo dentro de Diputados. Es que la radical, además de presidir la Comisión de Salud, es parte de otras seis.

En el tema de Salud calificó como «lamentable» que se haya cambiando el sistema de control de esta área que había sido impulsado por el ministro radical Ricardo Mayol (en la época de Roy Nikisch) y que ya estaba «aceitado». También en lo que tiene que ver al rol de control que realiza el diputado reveló cuál es el organismo que no responde a los pedidos de informes.

Salom habló de «militancia», «trabajo», «acompañamiento» y explicó por qué el electorado debe seguir optando por Cambiemos. 

 

-¿Por qué quiere un segundo mandato como diputada provincial? ¿Cómo evalúa su paso por la Legislatura?

-Sí, efectivamente estoy terminando mi primer mandato como diputada provincial, antes fui concejala en mi localidad, posteriormente, dos años, estuve sin un cargo electivo. Me sorprendió que me hayan convocado. Estos años fueron de aprendizaje. Uno no tiene una escuela para ser concejal o diputado, va aprendiendo en la medida en que va cumpliendo el rol. Y si bien los diputados estamos para hacer proyectos de ley, para controlar, hacer pedidos de informes, nuestro rol en general es más amplio. No quedamos encasillados solamente en el hecho del trabajo legislativo más allá de que es un trabajo importante.

Yo estoy en seis comisiones ordinarias, es decir en las que tenemos todas las semanas reuniones. Me gusta mucho el trabajo en las comisiones, es el más importante porque en definitiva allí es donde se discuten los distintos proyectos, se los estudian, se cambian, se mejoran. Como sale el proyecto desde una comisión es como llega al recinto para ser votado, es un proyecto que fue trabajado, consensuado, modificado. Ese trabajo en lo personal, es lo que más me gusta. Digamos que más allá de que estoy presidiendo la Comisión de Salud, participo de otras donde pasan la mayoría de los proyectos como es Legislación General, Legislación del Trabajo, Derechos Humanos, Asuntos Municipales, y Medio Ambiente. Y la verdad que son temas infinitos, de todo tipo, y de contacto directo con la gente. En los últimos tiempos se ha recibido a distintos sectores de la sociedad que vienen a expresar que están en desacuerdo con algún proyecto o para solicitar temas que tienen que ver con regular su profesión, la gente se acerca a la Legislatura. Tenemos una Legislatura de puertas abiertas donde permanentemente se reciben a todos los sectores, se escuchan todas las opiniones. Es un trabajo que lo fui aprendiendo, conociendo, mejorando y que hace que uno tenga mayores responsabilidades todos los días.

El porqué decidí estar, es porque se debió a una decisión de equipo, de nuestro proyecto político que creyó que yo podía de alguna forma colaborar en este grupo que tiene una  convicción, un objetivo y el hecho de que represente a una zona del interior, en este caso el sudoeste hizo que también pudiera estar en esta nueva lista de diputados.

En lo personal pienso que voy a ser parte de este proyecto esté donde esté, ya sea como diputada porque además estoy en séptimo lugar, así que puedo entrar o no digamos, más allá de que creemos que vamos a hacer una buena elección. Pero siento en lo personal que acá (Resistencia) o en Villa Ángela o no sea diputada, lo mismo voy a colaborar con este proyecto político en el cual estoy comprometida, soy parte, y siento que de cualquier forma voy a sumar para nuestro equipo.

-¿Es médica y siempre trabajó en Villa Ángela?

-Soy médica oftalmóloga, tengo un sanatorio, pero además trabajo en Salud Pública. Estudié en la Unne, y me fui a formar en Oftalmología al Hospital Italiano en Buenos Aires. Cuando terminé mi formación volví a Villa Ángela y más allá de que tenía mi consultorio en la zona y de que oftalmólogos había muchísimos, mi marido también es oftalmólogo y vino conmigo al Chaco, desde el principio quise estar en el hospital público. Por ello, durante muchos años trabajé ad honorem en el hospital, armé el consultorio de oftalmología desde el principio y hasta lo último. Hicimos cenas show a beneficio en conjunto con el Club de Leones, al cual pertenezco. Después me contrataron y después pasé a planta en el hospital Salvador Mazza, y la verdad que es una parte de la medicina que extraño también porque eso me permitía estar en contacto con la gente de mi pueblo, con la realidad de todos los días, me hace sentir muy útil porque era la única oftalmóloga en la parte pública y muchas veces me dicen doctora tiene que volver. Yo lo mismo, todos los miércoles después de que termina la sesión me vuelvo a mi pueblo a la hora que sea y el jueves, viernes y sábado ya estoy allá y sigo atendiendo a pacientes y viendo muchas veces a la gente del hospital. Es un lugar donde siempre me siento cómoda.

-¿Habla del hospital público desde el conocimiento, cómo ve a la salud pública del Chaco?

-La salud pública fue decayendo totalmente  en los últimos años. Pasamos por distintas épocas con respecto al hospital público. Yo desde 1989 que me recibí de médica me fui al hospital, había dos o tres médicos nada más. Yo inicié como residente y justo estaba el doctor Torres Grosa, que era ministro y de Villa Ángela, y me pidió que me quedara en el hospital. Se trabaja muchísimo, pero por supuesto que en otras condiciones, no era lo que es hoy el hospital donde acude mucha gente, pero se sentía que tenías puesta la camiseta del hospital, generalmente los enfermeros, que quizás no eran universitarios, pero comenzaron aprendiendo en el hospital. Era como una gran familia pero verdaderamente con la camiseta del hospital donde se hacía de todo.

Con el tiempo se fue mejorando. Yo recuerdo al ministro Mayo, en la época de Roy Nikisch, que personalmente creo que fue uno de los mejores ministros de Salud que tuvo la provincia, donde no había muchísimo dinero que ingresara en esa época, pero estaba bien organizado. El empleado de Salud Pública trabajaba más cómodo, había consultorios, medicamentos, logró hasta la historia clínica electrónica y automatizada, cosa de que yo por ejemplo cargaba los datos de un paciente que atendía en el hospital de Villa Ángela y cuando se iba al Perrando los médicos sabían lo que el médico le había diagnosticado, qué remedio le había dado, había seguimiento. Eso fue una herramienta fundamental que lamentablemente después cuando vino el próximo gobierno se dejó de hacer el mantenimiento y las personas encargadas de eso que eran de Ecom ya comenzaron a venir cada dos meses a hacerlos backup para que todo el proceso funcione, y así después dejaron de ir, dejó de ser obligatoria esa historia clínica electrónica que se llamaba Historia Clínica Única. Y la verdad que se perdió una herramienta fundamental.

Otras de las cosas que funcionaban correctamente era la red. Por ejemplo uno estaba en un hospital del interior y para derivar a un paciente a Resistencia o a Sáenz Peña existía una red donde había una persona que telefónicamente buscaba y te pasaba con el médico a quien se le explicaba cuál era la situación del paciente, y automáticamente esa persona que era la encargada de buscar una cama, te daba el detalle de dónde había que derivarlo, o quizás no era para una internación y sí para una interconsulta para una especialidad, y este paciente iba con la derivación, día y hora de cuándo iba a ser atendido automáticamente. Todo eso dejó de existir así en la forma en que aceitadamente funcionaba. Con los años uno ve pacientes que deambulan por los hospitales porque los derivan, pero ni siquiera le dan una fecha. Imagínese un paciente de campo que nunca pisó Resistencia, llega al Perrando no sabe qué hacer, no tiene turno, no tiene nada. Llega al lugar y le dicen no señor no se lo puede atender y le dan turno para dentro de dos meses y lo mandan a su casa, a pesar de todo lo que conlleva de que el paciente del interior viene a Resistencia, y que además es una persona de escasos recursos, que primero tiene que conseguir quién lo ayuda para poder viajar, a veces con niños, con ancianos, llegan y no encuentran la respuesta y se tienen que volver, y así muchísimas veces, van y vienen. Esas son las cosas que no se ven, pero que suceden. Se ve a un hospital que está abandonado, una sala a la que se cae el techo, que cae agua adentro, pero no se ve la parte humana, no se ve el dolor que siente una persona cuando tiene que andar deambulando por todos lados para que lo puedan atender, solucionar el problema, o al menos para que tenga una palabra de aliento de que está en lo correcto, de que puede hacer un tratamiento. Es decir, esa parte que no se ve es la parte que más duele, y es la parte que hace que la gente pierda los sueños, que la gente pierda la credibilidad en el hospital, en el sistema, a que la gente sienta que está sola, que sienta que los políticos no hacemos nada. Esa es la parte, para mí, más triste. Es la que ve uno como médico desde adentro, es la que ve un enfermero, y cualquier persona que trabaje en el hospital público en forma cotidiana y muchas veces sin la respuesta que hay que dar porque todos los ciudadanos se merecen tener salud, tener educación, y todo lo que dice la Constitución y lo que tanto pregonamos todos, porque no creo que ningún político que esté en cualquier partido político no dice lo mismo y no siente lo mismo. Pero nos falta muchísimo todavía de que esto sea una realidad.

Yo siempre marco que somos el interior del interior nosotros, porque no solamente somos del interior del país, sino también del interior de la provincia y siempre lo marco porque hay grandes desigualdades, grandes diferencias. Veo permanentemente que se consiguen cosas para el Perrando, el pediátrico, que todas las políticas públicas son pensadas para el Perrando y el pediátrico, pero la gente del interior está totalmente aislada de esa realidad. Yo creo que si mejoramos cada hospital, que cuenta con recursos humanos, y que los tenemos de primera y de excelencia, eso cambiará, no colapsarán los hospitales centrales. Pero si se siguen equipando con ambulancias para traslados a Sáenz Peña, Resistencia, es obvio que van a colapsar en turnos, en cirugías, porque es imposible que toda la provincia se atienda allí cuando tranquilamente se pueden atender en el interior. ¿Si se puede hacer en una clínica del interior por qué no se puede hacer en un hospital?

-¿Qué falta? ¿Qué puede hacer el Estado desde su lugar para cambiar eso?

-El Estado para cambiar eso desde su lugar puede hacer que se trabaje en mejores condiciones. Es decir, que los médicos trabajen en mejores condiciones, es decir que tengan las condiciones adecuadas para operar, con la tranquilidad, eso es fundamental. Los médicos llevan muchos años trabajando sin seguro de mala praxis, tienen sueldos muy bajos, no tienen incentivos. Por ejemplo, el recupero de gastos en los hospitales no se realiza de la manera adecuada. Lo hablamos con los legisladores justicialistas, y permanentemente hemos planteado a los ministros anteriores este tema, porque si realmente se hace un trabajo como corresponde se puede incentivar al médico, a los enfermeros, para que de la misma forma que pueden operar afuera, operen en el hospital. Para eso tienen que tener las condiciones adecuadas, la aparatología acorde, tienen que tener los seguros y todos los mecanismos de control que tienen en el ámbito privado, y realmente se los puede incentivar porque hay gente de muchísimas obras sociales que se atienden en los hospitales pero no se hace el recupero de gastos de esa obra social, y eso va en desmedro del hospital y de los médicos. En muchísimas provincias, por ejemplo en Santa Cruz, el médico que va al hospital y atiende un paciente con obra social o lo opera, la obra social le paga al médico que está en el hospital, y a este no le interesa abrir una clínica afuera y pagar empleados, secretarios, enfermeros, etcétera. Opera en el hospital y lo hace de esa forma.

Yo creo que hay muchísimo por hacer si realmente hay una decisión política, que organiza como corresponde los hospitales y se deja de lado lo partidario, porque muchas veces en varios hospitales han puesto punteros políticos y no tiene nada que ver con eso.

La salud tiene que ver con el área de Salud con gente que se capacita para ello y no se debe meter la política partidaria en instituciones públicas, porque se pierde el sentido de la salud.

-Usted habla de la parte humana en el sentido de salud y también está la parte de infraestructura. Capitanich hizo mucho infraestructura y Andrea Charole, precandidata oficial, habló de que se viene prometiendo la ruta Juana Azurduy, que sería de gran ayuda para las comunidades. ¿Piensa eso?

-Sin dudas es una de las grandes deudas que tiene la democracia. Pasaron tantos años y todavía existen estas deudas, y esto se debe a que se ha despilfarrado el dinero. Cuando hablamos tanto de la corrupción de los últimos años son rutas menos, hospitales menos, escuelas menos, y todo lo que tiene que ver con la calidad de vida de la gente.

Una ruta en El Impenetrable es, sin dudas, una necesidad imperiosa, urgente. Imagínate una persona que se muera porque no puede llegar al hospital, es algo que duele muchísimo y le duele a cualquier funcionario político, pero es nuestra realidad. Tenemos una deuda importante con este sector de la provincia, porque no sólo no tienen hospitales, sino que no tienen agua corriente, todavía hay desnutrición y situaciones sociales con necesidades básicas sin cubrir.

En El Impenetrable cambiaron algunas cosas, pero faltan tantas que siempre nos duele. También hay situaciones en otros lugares del interior del Chaco donde las necesidades básicas no están cubiertas.

El día que los políticos realmente trabajen y piensen que el dinero público es de la gente y no de las gestiones de turno, creo que ese día vamos a empezar a cambiar más cosas. Pasamos tantos años de bonanza y que los pueblos no tengan médicos, que la gente tenga que ir a las 3 a esperar si consigue un turno, y si alguien los va a atender. Nos falta tanto, que por ahí a una la hace pensar que debemos seguir, que debemos continuar para hacer más.

Mis amigos por ahí me dicen: ¿por qué andas tanto de acá para allá, por qué te gusta tanto la política si podés estar tranquila o viajar? Y sí, podría, pero cuando uno ve estas cosas que faltan, las necesidades que hay, entonces pienso que estoy en el lugar correcto.

-Plantea que hay que cambiar por parte de los políticos, ¿considera que desde el gobierno de Cambiemos se avanzó algo en todo esto?

-Creo que sí. Desde Cambiemos hemos avanzando en el diálogo, con la transparencia de las instituciones, es decir, que las mismas tengan su valor, que el respeto hacia el otro, sea fundamental para empezar a avanzar. No confrontar sólo por la chicana o porque estamos en diferentes partidos, sino para construir.

Venimos de años de enfrentamientos, donde no se han respetado las instituciones y, en ese sentido, Cambiemos ha entendido lo que la gente estaba pidiendo, que era parar con los enfrentamientos, vivir mejor, intentar ser civilizados, trabajar para todos, creo que ese fue el mensaje de la gente y eso votó la gente en las últimas elecciones, lo cual creo fue un paso fundamental.

 

PEDIDO DE INFORMES

-Reconoce el diálogo por parte del gobernador y de que en la gestión legislativa una de las cosas más importantes son los pedido de informes. Desde la Cámara de Diputados ustedes tienen cerca de 70 pedidos de informes que el oficialismo no da lugar, ¿por qué la importancia de ello?

-El pedido de informe es una herramienta que tiene el legislador para controlar en algún hospital, por ejemplo, y para hacer un seguimiento con respecto a políticas públicas. Muchas veces estos pedidos responden a demandas de la gente, de un sector, ante una necesidad o problemática, o ante algo que ellos creen que no es tan transparente. Ese es el motivo por el cual se pide un informe sobre tal o cual decisión que ocurrió en determinado lugar del Estado.

Cuando en la Cámara de Diputados hay mayoría absoluta, ocurre esto. Se cajonean los pedidos de informes, hay cuartos intermedios, los diputados se van y nunca se tratan. Esto hace a la falta de transparencia en el Estado, por eso es importante un equilibrio en la Legislatura, donde debe haber más diputados de la oposición, donde se tratan temas que pide la gente y donde salgan las mejores decisiones.

Ahora tenemos archivadas muchas leyes, porque varios organismos tampoco responden cuando se les solicita, como por ejemplo el Insssep, no así el Ministerio de Salud  que la verdad que es el que contesta bastante rápido.

-Plantea equilibrio y fortalecimiento a la gestión, ¿por qué votar a Cambiemos?

-Justamente votar a Cambiemos significa que habrá un equilibrio en la Cámara de Diputados y será mucho más transparente todo. Tendremos así todas las herramientas para que se puedan controlar las acciones del Estado, se pueda hacer un seguimiento, efectivo y que llegue a la gente.

Fortalecer no significa tener más diputados y que se levante la mano como en una escribanía, luego de una orden. Eso no es transparencia, sino que buscamos debatir. Por eso pedimos que nos acompañen el 4 de junio, con la lista 653 A. Queremos ser muchos diputados de la oposición en la Cámara y poder transparentar y discutir todo estos temas.

 

Salom como mujer

-¿Qué le duele del Chaco?

-Me duele la pobreza, la necesidad de trabajo, de gente joven que quiere estudiar y no puede. Siento que todavía nos faltan más herramientas del Estado para que ellos puedan capacitarse, estudiar y que puedan construir sus vidas a través del esfuerzo y del trabajo. Son cosas que se pueden cambiar desde el Estado y se pueden crear las condiciones para que la gente viva mejor, con lo básico, como una vivienda, condiciones higiénicas, agua potable, que sus hijos puedan estudiar y trabajar.

-¿Qué mensaje le da al pueblo del Chaco ante la realidad de la provincia?

-Creo que estamos en un proceso de cambio, donde todos si colaboramos, cada uno desde su lugar, el Estado tiene que cambiar, y la sociedad también. Para que el dinero de la gente vuelva a la gente en políticas que tengan como objetivo mejorar las condiciones de la comunidad, no que vayan al bolsillo de unos pocos o que se haga todo a las apuradas como distintas obras, que por inaugurar rápido después se caen a pedazos.

A medida que termine la corrupción y que el ciudadano no permita que eso ocurra, vamos a mejorar. Quizás sea un proceso que lleve tiempo, tanto al Presidente como al gobernador, y a muchos intendentes quizás les cueste, porque estamos atravesando este proceso, pero confío en que entre todos podamos lograrlo.

 

Peppo gobernador

-¿Cuál es la gran deuda del gobierno de Peppo y cuáles fueron hasta ahora los aciertos?

-Peppo recibió una provincia con grandes falencias en distintos sectores, ni hablar en el sector salud. Pero en general en la administración pública hubo falencias, recibió una provincia en malas condiciones financieras, donde el gasto público es difícil cumplirlo, donde hay que rever muchas áreas. No creo que haya una buena administración por el desmanejo que hubo anteriormente en el Estado.

Como positivo es el inicio del diálogo con la oposición, después se cortó un poco, pero que Peppo vuelva a retomar el diálogo y se trabaje en el consenso, creo que se pueden conseguir muchas cosas para el Chaco.

-Hablaba del gasto público y el 98% de la coparticipación se gasta en sueldos en la provincia, es decir no da abasto para usar esos fondos en infraestructura, ¿cuál es la solución, qué se puede hacer desde la Legislatura?

-Primero, creo que se debe achicar el gasto público. El aumento de los empleados públicos que hubo en la provincia fue excesivo. Me parece bien que haya empleo, pero no me parece que se incrementen los empleados públicos que no sean a favor de médicos, enfermeros, y otros recursos humanos que realmente faltan en la provincia. Son personas que no trabajan en el Estado, sino que son referentes de partidos que no hacen al ciudadano. Eso creo que hay que rever.

Hay que tratar de mejorar las condiciones para el sector privado, sobre todo a pequeñas y medianas empresas, porque eso va a reactivar el empleo privado. Por cada 100 empleados privados hay 130 públicos, por lo cual es inviable.

Incentivar al sector privado es fundamental, así como a los comercios, lo cual va a ayudar a mejorar la economía de la provincia.

Entrevista: Andrea Guardia Mendonça

Textos: Patricia Muñoz

 

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