28 de agosto de 2019

“ME PUSO EL ARMA EN EL ESTÓMAGO Y ME EXIGÍA QUE EL DIERA TODO”

VILLA ÁNGELA – El señor Fernández, que fue víctima de un asalto por dos menores y un mayor de 18 años, relato en dialogo con La 21 Radio, como fue ese momento. “Yo estaba limpiando temprano afuera de mi negocio, llegan estas personas, me apoyan el arma en el estómago y me piden que le diera todo”, aseguro el trabajador, quien el domingo en el Barrio Independencia fue una víctima de estos menores.


Este trabajador como cada jornada, abre sus puertas bien temprano y lo primero que hace es salir a barrer la vereda. El domingo realizaba esto, cuando llegaron estas dos personas y comenzaron a encañonarlo y a exigirle el dinero, celular y todo lo que fuera de valor. Asegura que nunca pensó que le iba a pasar una cosa así, siempre creyó que reaccionaria de otra manera, pero en el momento se quedó sin ninguna reacción.

“En el momento en que ellos se van, yo tenía cosas en el hornito que estaba trabajando, así que me volví, apague el horno, saque las cositas, y salí a seguirlos porque quería ver en qué dirección iban y pedir ayuda a mis vecinos, porque se habían llevado el celular y estaba solo. No podía comunicarme con nadie, golpee la puerta de mis vecinos y ahí salieron y me dieron un teléfono, llame al 911 y rápidamente vinieron hasta el lugar”, aseguro consternado aun por la situación el comerciante.

 Pero a esta situación horrible de robo que vivió, la cosa pudo ser aún más grave, ya que este señor separado de su comercio, en una cocina tenía en el fuego de la cocina, un almíbar que estaba realizando, y que cuando paso toda esta situación, se bloqueó y se olvidó la preparación en el fuego. “A la media hora que ingreso de nuevo a mi casita, me encuentro que no podía ver nada del humo que había, se había secado la olla con el azúcar, se prendió fuego, al prender fuego eso yo tenía el purificador prendido, chupo todo el fuego y se incendió todo. Fue tanta la desesperación, salía afuera, abrí todas las puertas, corte la luz y entre mis vecinos comenzamos a tirarle agua para apagar el fuego”, relato el señor Fernández, quien hizo rápido un balance del daño económico que sufrió y aseguro: “me llevaron $500, pero todo el daño, que tengo es realmente mucho mayor a esa plata y a las cosas que me robaron. Por suerte la policía me recupero las cosas, que, por otro lado, en menos de cuatro o cinco horas, ya la habían vendido. Realmente increíble que haya gente que compre cosas robadas”, aseguro aún muy consternado este comerciante.

 

 

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