El hecho ocurrió en la medianoche del pasado 18 de octubre. La familia asegura que el presunto agresor, un menor de edad, ya acumularía siete denuncias previas. “No sé si están esperando que mate a alguno para recién ahí actuar”, manifestaron con bronca los vecinos.
El barrio El Bajo vuelve a ser escenario de una noticia tan triste como preocupante. Un joven de apenas 29 años perdió la visión de su ojo derecho luego de recibir un fuerte impacto, aparentemente provocado por un gomerazo, en un episodio que generó profunda indignación en su familia y entre los vecinos de la zona.
El dramático hecho ocurrió durante la medianoche del pasado 18 de octubre, cuando el joven se encontraba frente a su vivienda, preparándose para conectar una bomba de agua y llenar los tanques de su casa. En ese momento, sintió un fuerte golpe en el rostro, precisamente a la altura del ojo derecho, y comenzó a sangrar abundantemente.
Ante la gravedad de la lesión, fue trasladado de urgencia al hospital local y posteriormente derivado a Resistencia para recibir atención especializada.
Sin embargo, allí recibió una noticia devastadora: debido a la magnitud del daño, no podría recuperar la visión del ojo afectado. Además, según el relato de su entorno, la gravedad de la lesión también dificultaría la colocación de una prótesis ocular.
Por las características del daño ocasionado, se sospecha que la lesión habría sido provocada por un proyectil disparado con una gomera, posiblemente con un plomo. La mecánica exacta del ataque deberá ser establecida mediante la investigación correspondiente.
SIETE DENUNCIAS PREVIAS Y UNA PREGUNTA QUE INQUIETA A TODO EL BARRIO
Al dolor por lo ocurrido se suma la bronca de la familia, que sostiene que el presunto agresor sería un menor de edad que ya habría acumulado siete denuncias previas, algunas de ellas relacionadas con episodios de violencia.
Según manifestaron, pese a esos antecedentes denunciados, no se habrían adoptado medidas que lograran evitar una nueva situación de extrema gravedad.
La indignación también alcanzó el momento en que la familia intentó realizar la denuncia. De acuerdo con su versión, al presentarse en la Comisaría Primera les indicaron que no correspondía efectuarla allí, por lo que finalmente terminaron radicándola en la Fiscalía N.º 3.
La situación generó malestar entre los allegados de la víctima, que consideran que las advertencias y denuncias anteriores no habrían recibido una respuesta suficiente.
“¿QUÉ ESTÁN ESPERANDO PARA ACTUAR?”
La preocupación no es nueva entre los residentes de El Bajo. Según comentaron vecinos, hace aproximadamente una semana ya circulaban versiones sobre la presencia de este mismo menor junto a otros jóvenes, quienes presuntamente andaban realizando disparos con gomeras durante la siesta.
Ahora, con un joven de 29 años que sufrió una lesión irreversible en uno de sus ojos, el temor y la indignación se multiplicaron.
“No sé si están esperando que mate a alguno para recién ahí actuar”, es el fuerte reclamo que expresaron vecinos, cansados de lo que consideran una situación que podría haberse evitado.
El interrogante se repite en las calles del barrio: ¿cuántas denuncias más deben realizarse para que se tomen medidas?
Mientras el joven y su familia atraviesan las consecuencias de un hecho que cambió su vida para siempre, los vecinos reclaman que la Justicia investigue lo sucedido, esclarezca las responsabilidades y adopte las medidas que correspondan para prevenir nuevos episodios de violencia.
Una lesión que habría comenzado con un gomerazo terminó en una tragedia para un joven de 29 años. Hoy, en El Bajo, el dolor de una familia se mezcla con una pregunta que exige respuestas.


