César Villanueva, propietario del local CLEM, sufrió daños en el frente de su negocio durante la madrugada del domingo. Si bien no le sustrajeron mercadería ni dinero, la rotura de un vidrio representa un importante gasto para el comerciante, que hace poco tiempo comenzó con su emprendimiento.
Un intento de robo generó indignación y preocupación en César Villanueva, propietario de CLEM, un comercio dedicado a la venta de productos de limpieza, ubicado en la intersección de las calles Primera Junta y Montevideo.
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando el frente del local se vio afectado por la rotura de uno de sus vidrios. Si bien no se registró la sustracción de elementos, los daños materiales ocasionados representan un importante perjuicio económico para el comerciante.
En diálogo con Gente de Pueblo Radio, Villanueva expresó su malestar por lo sucedido y explicó el esfuerzo que implica afrontar este tipo de situaciones, especialmente en una etapa inicial de su emprendimiento.
“La verdad que estoy muy indignado por esta situación, porque el daño que me han hecho es importantísimo. Encima, yo comencé hace poco tiempo y todo lo que estoy juntando lo estoy tratando de invertir, pero con esto tengo que destinar el dinero a poder arreglar esto. No me robaron nada, pero el daño es mucho”, manifestó.
Asimismo, el comerciante agradeció la intervención policial y destacó que una persona habría sido aprehendida en relación con el episodio.
“Quiero agradecer al personal policial que lo atrapó a la persona. Es alguien que tiene problemas de consumo, pero duele tener que estar invirtiendo en esto, antes que seguir sumando más cosas para el negocio”, señaló.
Pese a la bronca y al perjuicio económico, Villanueva dejó en claro que continuará apostando a su proyecto comercial y trabajando para hacerlo crecer.
“Pero no bajamos los brazos, seguimos firmes”, expresó, con la determinación de seguir adelante a pesar de las dificultades.
El episodio vuelve a poner de manifiesto la preocupación que generan los hechos de inseguridad entre los comerciantes, quienes, además del esfuerzo diario para sostener sus emprendimientos, deben afrontar gastos imprevistos para reparar los daños ocasionados.


