Villa Ángela – María Esther, esposa del querido y recordado Don Silva, uno de los primeros fotógrafos de la ciudad y referente de la profesión durante más de 50 años, recordó con emoción el camino recorrido junto a su compañero de vida, marcado siempre por la pasión por la fotografía.
Actualmente, tanto ella como uno de sus hijos continúan ligados al rubro, manteniendo vivo el legado familiar, aunque desde otra faceta vinculada al revelado y la impresión de imágenes.
“La verdad es que uno tiene un montón de recuerdos lindos de estos más de 50 años que estuvimos sacando fotos con mi esposo. Él comenzó desde muy joven y yo siempre estuve a la par, acompañando, anotando y colaborando”, expresó María Esther.
A lo largo de décadas de trabajo, la familia Silva fue parte de innumerables momentos importantes para los vecinos de la ciudad. Casamientos, cumpleaños, bautismos y fiestas populares quedaron inmortalizados a través de sus cámaras.
“Hemos estado en la casa de muchísimas personas de la ciudad. La verdad que ha sido una experiencia muy linda, que todavía hoy nos atraviesa, porque la gente me reconoce y me recuerda que estuvimos en algún cumpleaños o casamiento. Son cosas muy lindas que nos dejó esta profesión”, destacó.
Además, María Esther señaló que la pasión por la fotografía también logró transmitirse a sus hijos, quienes hoy continúan vinculados al oficio.
“Mi esposo pudo transmitirles esta pasión a nuestros hijos. Hoy ellos siguen con el legado, pero desde otro lugar, haciendo revelados para colegas o para aquellas personas que tienen fotos en el celular. Seguimos manteniendo esto que fue nuestro sustento durante tantos años, como lo fue la fotografía”, concluyó.


