A veces creemos que está todo perdido y que no tenemos salida, pero sin tomarnos unos segundos y pensar en aquello que sí tenemos, por ejemplo: nuestra pareja, nuestros vínculos, aquellas redes de apoyo con la que contamos, para escucharnos, sostenernos y porque no encontrar una posible solución a nuestros problemas.
Hoy vamos a reflexionar sobre el rol de la pareja ante las situaciones de crisis económica. Entendiendo a la pareja como socios o equipo, que profundizaremos unos párrafos más adelante.
Si bien los problemas económicos aparecen entre las principales causas de conflicto o separación en América Latina, es importante destacar que vivir en pareja permite un mejor aprovechamiento de los recursos económicos. Existen algunos puntos a destacar:
Vivir en pareja permite acceder a mejores condiciones habitacionales: a la hora de alquilar o comprar, teniendo en cuenta los 2 ingresos. Reducir los gastos fijos: como alquiler, servicios (luz, gas, internet), impuestos y gastos diarios (alimentación, productos de higiene y limpieza).Mejora nuestra Capacidad de ahorro y/o inversión: Al unificar los ingresos y gastos, suele aumentar la capacidad de ahorro conjunta, permitiendo alcanzar metas financieras más rápidas (adquirir bienes materiales: como comprar una propiedad, poder ir de vacaciones y hasta invertir tanto en capitales que generen nuevos ingresos como en fondos de retiro, para un mejor pasar, cuando nos jubilamos). Enfrentar dificultades o riesgos: ejemplo: ante el desempleo de uno, el otro puede sostener el hogar. Apoyo Emocional: los problemas económicos generan estrés, ansiedad y conflictos y la pareja puede acompañar esta situación de una manera más llevadera.
Pero para lograr estos beneficios en pareja, debemos tener en claro que funcionar como tal, es la prioridad. Anteriormente mencionaba que la pareja es una sociedad o un equipo, porque se escuchan mutuamente, se respetan, trabajan juntas para lograr objetivos y comparten el poder a la hora de tomar decisiones. Esto no implica que cada uno pierda autonomía con sus ingresos, sino que acordando no afecten la economía del hogar. Existen muchas formas de organizarse, y ninguna es mejor que otra, sino la que se adapta a la realidad de cada pareja.
Para ello debemos tener en cuenta algunas claves que nos permitan enfrentar la crisis económica.
La más importante, para cualquier vínculo, es la Comunicación Honesta: y suele ser la más difícil, porque hablar de lo económico, por mucho tiempo fue un tabú y hasta se da por obvio que todos sabemos manejar el dinero. Lo ideal es que desde un principio hablemos con nuestra pareja, de los ingresos, los egresos, las expectativas y porque no, los miedos que tenemos con respecto al uso del dinero.
En el diálogo, establecer que Gastos sería conveniente Reducir, como no esenciales para el día a día o que no se adapten a los objetivos como pareja, pero tener en cuenta la importancia de la recreación y esparcimiento, que nos gratifica emocionalmente.
Reflexionar sobre la posibilidad de Diversificar los ingresos: actualmente no alcanza ni con uno ni con dos ingresos, pero podemos buscar otras fuentes como alternativas, y ahí es donde debe surgir nuestra creatividad y ver qué de lo que sé o tengo puedo ofrecer. Así surgieron varios emprendimientos. Hobbies que se volvieron sostén económico.
Esto nos permite enfocarnos en lo verdaderamente importante para la pareja y no gastar para impresionar.
Luego podremos armar un Presupuesto Realista, es decir un registro de esos ingresos, egresos, expectativas de comprar, ahorros y/o inversiones, que nos permitan organizarnos. El cual, constantemente se puede ir modificando y adaptando a las necesidades que van surgiendo.
Para finalizar, la pareja permite enfrentar las crisis económicas, sintiéndonos acompañados y si nos organizamos en esta situación, con un dialogo más fluido, empezaremos a tener herramientas para enfrentar otras situaciones y porque no, fortalecer nuestra economía, nuestra pareja y lograr una calidad de vida para disfrutar de manera plena.
Licenciada Nancy Nuñez


