La posible baja de la edad de imputabilidad volvió a instalar uno de los debates más sensibles del derecho penal argentino. En diálogo con Gente de Pueblo Radio, el doctor Ariel Esquivel analizó el proyecto que propone modificar el régimen penal juvenil y brindó una mirada clara y contundente sobre el tema.
Actualmente, en la Argentina la responsabilidad penal comienza a los 16 años. La iniciativa en discusión plantea reducirla a los 14, lo que permitiría que adolescentes de esa edad puedan ser investigados, juzgados y eventualmente recibir sanciones privativas de libertad, aunque dentro de un régimen penal juvenil especial.
Quienes impulsan la reforma sostienen que se trata de una respuesta a una demanda social de mayor seguridad y a la necesidad de actualizar el sistema frente a nuevas formas de criminalidad. Argumentan que el Estado debe contar con herramientas legales acordes a la realidad actual.
Sin embargo, existen posturas críticas que advierten que los menores de edad representan una proporción reducida en el total de delitos y que endurecer la respuesta penal no necesariamente ataca las causas estructurales que llevan a muchos jóvenes a situaciones de conflicto con la ley, como la exclusión social, la falta de oportunidades y la deserción escolar.
En este contexto, el doctor Esquivel remarcó que el debate de fondo no es únicamente jurídico, sino también social y político. “Toda sociedad debe preguntarse si la solución pasa por castigar antes o por intervenir antes”, señaló, invitando a una reflexión profunda sobre el rumbo de la política criminal.
La discusión continúa abierta en distintos ámbitos institucionales y académicos, mientras la sociedad sigue atenta a una definición que podría marcar un cambio significativo en el sistema penal juvenil argentino.


