La reumatóloga y su madre que designaron defensor particular y siguen presas, deberán esperar la reanudación de la actividad judicial para saber qué dispone el fiscal Roberto Villagra. NORTE pudo saber que la profesional perdió un embarazo, aunque no está todavía acreditado que exista alguna relación de lo ocurrido, hasta que se sumen al expediente pericias psiquiátricas.

La médica M. L. N .P, de 44 años y su mamá E.G.P de 67 años que hace ocho días, fueron captadas por las cámaras de seguridad del hospital Julio C. Perrando dejando el bebé en el piso en uno de los accesos del nosocomio, renunciaron a la abogada oficial y nombraron a un particular.

Además se negaron a declarar mientras el fiscal Villalba sigue colectando testimonios y ordenó varias medidas, entre ellas sean sometidas ambas mujeres a pruebas psicológicas y psiquiátricas.

 

Ambas mujeres están alojadas en la comisaría de Puerto Vilelas y deberán seguir en esa situación hasta que Villalba resuelva la situación procesal una vez concluida la feria judicial en agosto.

 

HABRÍA PERDIDO EMBARAZO

La médica atravesaba un embarazo con probable fecha de parto en diciembre y llevaba controles en el Hospital Italiano de Buenos Aires. El 10 de junio se había practicado una ecografía que indicaba “embarazo intrauterino viable”, pero el mismo día que aparece con su madre abandonando al bebé que presuntamente sustrajeron a una adolescente de 16 años de Fontana, la mujer se había hecho un nuevo estudio donde se enteró que lo había perdido.

 

Será clave el aporte que brinde una expareja de la reumatóloga quien tenía conocimiento del embarazo que transitaba y que además también podría declarar que comenzó con un comportamiento extraño.

 

Pero por el momento el fiscal no cuenta con mayores precisiones sobre el estado de salud mental de la galena. En cuanto a la situación de la madre de ella, ese día fue a buscarla como lo hacía habitualmente al hospital y su hija llegó hasta el auto con el lactante que tenía solamente 15 horas de vida.

 

Por lo que – según pudo saber NORTE- E.G.P habría pedido que lo restituya pero optaron por abandonarlo en la puerta donde el personal marca el ingreso en los relojes. Luego el empleado Julián Muñoz pasó con su moto y vio en el piso un bulto, pensando que era un animal y cuando lo levantó se dio cuenta que era el bebé.

 

Los hechos aún están en etapa de producción de pruebas y medidas, pero el fiscal las acusa de sustracción de menores en grado de tentativa que prevé una pena de 5 a 15 años, por lo que es un delito no excarcelable y de confirmarse esa carátula podrían las dos recibir en agosto la prisión preventiva.

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